La Comisión Europea ha revocado oficialmente la licencia de certificación orgánica de Control Union en cinco países, citando preocupaciones por una supervisión inadecuada que podría haber facilitado el fraude orgánico.
La suspensión afecta la autoridad de Control Union para certificar productos orgánicos en Rusia, Turquía, Moldavia, Kazajistán y los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Control Union es uno de los certificadores internacionales más grandes reconocidos por la CE y ha sido durante mucho tiempo un actor clave en el panorama global de la certificación orgánica.
Esta medida subraya el creciente escrutinio de la Comisión Europea con respecto a la verificación y el cumplimiento de los productos orgánicos, particularmente en regiones donde se han señalado problemas sistémicos.
Más allá del algodón orgánico, Control Union también certifica estándares relacionados con lana, plumón, materiales reciclados y trazabilidad de la cadena de suministro dentro de la industria textil. A pesar de este revés, la compañía declaró que planea volver a solicitar el reconocimiento en los países afectados.
Este desarrollo es un recordatorio para todos los actores del sector textil sostenible de que deben mantenerse alertas sobre la integridad de la certificación y la credibilidad de sus socios verificadores.

